lunes, 28 de noviembre de 2011

Todos tenemos un doble

Dicen que todos tenemos un doble por el mundo. Algunos lo tienen de nacimiento, inquietante siempre un poco porque, dentro de que debe molar tener un hermanito con el que tengas una conexión extrasensorial guay, es un poco raruno tener a alguien al lado tan parecido a ti que hasta pareces tú. Otros lo tienen en el sitio desconocido más inesperado y alguna vez hasta puede que surgir cruzarse con él. 
Nosotros, como andamos siempre con fotos entre manos, vemos de todo. Vemos cosas como éstas (y otras que por desgracia ahora no consigo encontrar) y, lógicamente, nos reímos a la par que nos asustamos.


Doble de Kike dándose un paseo por su nueva casa
Mi doble preparando una sopa
El doble de Elena echando un sueño


A esos dobles, que según la persona son más de uno o de dos porque la gente a veces tiene más de dos caras, está bien desearles suerte y buenos pensamientos. Porque, who knows, a lo mejor algo de nosotros llevan dentro.


A veces, a esos dobles, más que desearles suerte, les tienes que agradecer la vida, el éxito y parte de la felicidad. Porque, a veces, esos dobles son uno mismo que sin el otro no podrías ser.





lunes, 14 de noviembre de 2011

20 años compitiendo, 11 Títulos del Mundo



Soy consciente de que me he quejado en ocasiones y que no siempre veo a la ola como mi mejor amiga. Mi memoria no es selectiva y sería una mentirosa si dijera lo contrario. Pero, en el fondo, todos los días rezo un aleluya al Señor en gratitud por tener un novio pillao por el surf y no por el fútbol. Que hay cosas peores y es de bien nacido ser agradecido con el destino que has elegido vivir. Se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. El fútbol. Creo que no hubiera durado ni la primera parte con un novio futbolero por mucho que digan que el amor mueve montañas. O me hubiera costado mucho.


Quitando esas pequeñas cosas que a las novias de los surferos nos ponen de los pelos y que comentamos en la intimidad de la máquina de café de la oficina, mola tener un novio que se mete en el mar bravío, que sale con su neopreno toó apretáo y su tabla bajo el brazo y te casca un besarraco con sabor a sal. Es una tremenda recompensa que, absurdamente, hace que te olvides y digas a todo qué más dará. Un sutil baño de vanidad y de orgullo machista. "Sí, tías de la playa. Este es mi peacho novio." Así de pava soy...


A un nivel un poco más de culturilla general, también mola tener un novio que te enseñe cosas más allá del fuera de juego que, por mucho que lo intentéis, pocas veces lo vamos a pillar. Y le vas cogiendo el tranquillo y te enteras de cosas del mar que tienen su aquel. Por ejemplo, que hay unas islas en Fiji que se llaman Tavarua. El saber no ocupa lugar y es más práctico que guardar el número del dorsal del delantero del Betis, que nunca sabes si vas a ir a Fiji.


Este año ha sido 11.11.11. Una fecha curiosa que a todos, aunque no lo sepamos, nos ha traído mucha suerte. No soy muy de numerología pero hay cosas que son curiosas. Este año Kelly Slater ha conseguido su 11 título de Campeón del Mundo. 20 años compitiendo y 11 títulos mundiales en el 2011. 20-11. Sin contar el chascarrillo numérico, es de admirar. 



jueves, 3 de noviembre de 2011

¿Qué te hubiera gustado ser?

Estábamos pensando hacer una fiesta de disfraces en verano y, como la vida es pura democracia, presentamos a elecciones la temática que más nos convencía a cada uno de nosotros. Así es, el pueblo decide con su voto libre. Hubo de todo. Desde el típico "Superhéroes" para aquellos que les mola marcar paquete, pasando por los nosemeocurrenada y digo "Cine", hasta los más etéreos como "Azul", que presagiaba una fiesta llena de Lucías Bosé, Pitufos y Avatares. Entre tanta cosa, mi padre presentó su candidatura dejándonos un poco flipados. Por lo ocurrente y por que decía, de broma (espero), que él iría disfrazado de mujer. Su temática fue: "Qué te hubiera gustado ser". 

La verdad es que es bueno. Es bueno si uno rasca en su fuero interno y es sincero. Lo normal sería que, a estas alturas de la vida, todos ya fuéramos lo que nos hubiera gustado ser. Pero, ooogh..., la de astronautas, granjeros, veterinarios, músicos, actores, pasteleros, futbolistas, pintores, policías, bomberos y profesores frustrados que llevamos dentro. Lo digo así en plan neutro para no entrar en la polémica "médico-médica", no vamos a perder tanto el tiempo...

Pensándolo un poco, hay muchas cosas que molaría ser pero que si luego, lo piensas más a fondo, son un poco coñazo. ¿Bibliotecaria? Mola, pero un coñazo. ¿Futbolista? Mola, pero un coñazo y un cansancio. ¿Granjero? Mola, pero luego no te comes una rosca y te tienen que hacer un programa. ¿Médico? Mola, pero a ver quién es el que le mete el dedo en el ano al ajeno cuando toque, que esas cosas también hay que hacerlas si eres médico. Total...que cada cosa tiene su pega.

Pero sin contar las pegas, he decidido que me hubiera molado ser Agente del FBI, en plan Clarice Starling o Dana Scully o mi favorita de esta época Olivia Dunham. Al menos por un tiempo y si me cargaran como en Matrix los programas de entrenamiento. Sin sudar ni estudiar, vaya. Joé, qué subidón de profesión. Todo el día investigando, flipando con la peña, jugando en el bando del bien...y engañando a tus vecinos porque eres agente especial. Qué pasada.

Finalmente ganó "Piratas", por cierto, mi candidatura. Que tampoco es que sea muy original pero a cualquiera le sienta bien vestirse de bucanero. Una pena, porque nos hemos quedado con las ganas de ver a alguien que conozco que de pequeña quería ser La Bombi, la mítica del 1, 2, 3...

martes, 1 de noviembre de 2011

All Hallow's Eve


Siempre que llega la noche del 31 de noviembre y alrededores, el ambiente huele a castañas, a hojas húmedas y a controversia. ¿Halloween si o Halloween no? En mi caso y en mi casa, Halloween sí, por favor.

¿Que es una americanada? Yes it is. Pero, ¿qué me dices de los Levi's, del McDonald's, de los polos de Ralph Lauren, de los Simpson, del Facebook, de la CocaCola y ya ni te cuento de la Pepsi? Pequeñas, grandes e innumerables americanadas todas a más no poder que están ahí, conviviendo con nosotros. Con paz, con gloria. Haciéndonos la vida más agradable en la mayoría de ocasiones. La lista es inalcanzable. No nos hagamos los finos ni los patriotas. ¿O es que en tu vida te has tomado un whopper? Además, qué coño, si Halloween es prácticamente Irlandes...que rollo y qué no rollo con lo de que es una americanada... ¡¡Arriba Halloween!!

A nosotros en realidad nos toca el Día de Todos los Santos. Pues sí. Pero, qué quieres que te diga, a no ser que seas del pueblo de Almodóvar, no veo la diversión ni el gustismo tradicional a ir a limpiar tumbas y quitar flores pochas y por lo tanto, apestosas. Que visitar a los muertos lo encuentro estupendo y necesario, que dejarles con ramos chungos es super decadente, pero ellos ya no saben de calendarios. ¿No se puede hacer otro día? 

De los Huesos de Santo, los buñuelos y los panellets ya no hablo. Por favor! Pero si son la cosa más seca, insulsa y con peor pinta del mundo de los pastelitos! A mi es que me dan un ajco...con respeto, pero un ajco... En cambio, si te vienes al bando de Halloween, te puedes poner hasta el culo de apichusques varias, caramelitos y chocolates. ¿A que mola?

Queremos un Halloween digno y sin tapujos. Por todo lo alto y sin vergüenzas, como el de Heidi Klum, que aun tenemos mucho terreno que ganar. Lo bien que me lo he pasado estos días. Mirando chuminadas en las tiendas, poniendo telitas de araña en esquinas estratégicas de casa, y alguna cosa más que por el escarnio popular no me atrevo a confesar. Y qué tía con suerte me siento, que tengo a mi lado a mi media calabaza que ha disfrutado conmigo lo mismo o más. Así de lista es la vida, que sabe con quién debe juntarnos.

Dejadnos un momento de gloria a los que las Navidades nos ponen los pelos de punta, que es nuestra vía de escape. Que Papá Noel es rojo por la CocaCola, ¡que antes era verde...!




sábado, 22 de octubre de 2011

Dieta Anti-Scrooge



Aunque muchas veces parezca lo contrario, los niños utilizan una lógica natural que, por desgracia, se va perdiendo con la edad y envenenando con el egoísmo que adquirimos cuando nos vamos haciendo cada año más viejos. Sí, cada año que cumplimos sumamos un kilo más de egoísmo que nos cae encima. Depende de nosotros que se nos note o no, como las chichas en la cintura o la tripa cervecera. Quizás hay que ponerse a hacer un poco de ejercicio, que esto no se pasa tomando muchas proteínas, si es que no queremos acabar como Mr. Scrooge. Que al final lo consiguió, pero ya muy de viejito. Y es una lástima.


Los niños a veces son muy pesados, se les va la olla, pegan a sus compañeros y les quitan los juguetes a sus hermanos, pero son capaces, muchas veces, de ser mejores personas que los adultos. Un niño se puede encaprichar con un juguete en concreto pero si sabe que no hay más juguetes alrededor, lo más probable es que se enrolle un poco y lo comparta. Todos los días veo exactamente lo contrario entre los adultos, en un sitio o en otro. Y se supone que nosotros ya tenemos las herramientas para conseguir que nuestra vida y la de los demás sea mejor.


Cuando faltamos a nuestras promesas, cuando somos vagos en tener gestos agradables con los demás, cuando nos hacemos los despistados y no cumplimos con lo que es lo correcto, no estamos dentro del percentil que corresponde a nuestra edad. No hace falta meter un grito ni una hostia a nadie para ser peor persona, eso ya es caso para Super Nanny, pero reconozcamos que todos los días podríamos hacerlo mucho mejor.


Este video lleva rondando unos días por la red y a mucho nos ha gustado. Enseña esa lógica natural que hemos perdido. Lo que da miedo y mucha pena es que si no somos capaces de ayudarnos con el de al lado, ¿cómo pretendemos ayudar a los más de 2 millones de personas que se están muriendo de hambre cada día en nuestro planeta y no vemos? 



sábado, 15 de octubre de 2011

Bienvenido al mundo



Las mañanas en casa de mis padres son un festival de cafés, ellos que lo beben, de periódicos, revistas y charlas en pijama. El tiempo no se para pero nosotros seguimos muy despeinados, fumando, los que fumamos, y haciendo poco a poco cosas de la casa mientras siguen las charlas. Nos perseguimos los unos a los otros terminando de contar historias, hasta que el tiempo nos pilla y llegamos puntuales y sin correr a donde tenemos que llegar. 


En mi casa somos pelín impacientes y no nos gustan las esperas, así que vamos pelando el tiempo hasta que se le ve la carne para dar un paso más allá. No nos gusta estar sentados, pensando, así que hacemos de todo hasta que llegan los momentos que esperamos. Ir la banco más lejano a sacar dinero o buscar una floristería lo suficiente mona y observar como mi madre charla de nuevo tan a gusto esta vez con un un tío tatuado hasta las patas y con dilataciones en las orejas del tamaño de una nuez de California sobre si el brezo se debe regar o es mejor dejarlo secar.


Nuestros ángeles de la guarda saben como somos de toda la vida. Y como nos quieren y nos cuidan, siempre nos susurran que es el momento de dejarse de gilipolleces y dar un paso hacia lo que estamos esperando. Nos empujan para salir de la floristería y bajar a la evitada sala de espera. Y coger el ascensor indicado, no otro, para que justo cuando lleguemos a la -1 nos encontremos a mi hermana y a su hijo recién nacido. Tan a gusto, tan contentos y con sorprendentes reflejos como para darse cuenta de que me he cortado el pelo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Mooooovierecord



Qué poco vamos al cine, con lo que mola y con lo que nos gusta ver películas. Qué lástima. Cómo se estropean los cuerpos y cómo se pierden las buenas costumbres. Antes me ponía morada de ir al cine. Con las amigotas del cole, allá que íbamos a ver cualquier merdé y luego a coronarlo con un BigMac. Esos si que eran buenos tiempos... ¿Y Ahora? Ahora nada, no voy casi nunca y me da cierta penica. Que disfruto muchísimo con el rito de ir al videoclub, ponerse tan a gusto en casa y todo eso, pero de vez en cuando..., cómo mola ir al cine. Y qué caro es, por cierto, ¡cojones!


La última vez que fui, en realidad fue relativamente hace poquito. A ver La Piel que Habito, que recomiendo a todo el mundo, te guste o no Almodovar, y aun más si no tienes ni guarra de que va el argumento. Fue muy divertido el previo y el post. Primero con los nervios del cómo será y luego con los nervios del como ha sido. Con mis jefas y mi compañero Eduard, que está que no caga con esta peli, cosa que entiendo.


La anterior fue Piratas del Caribe en Mareas Misteriosas. Nuestra primera película, y única de momento, en 3D. Qué pasada lo del 3D. Qué pasada y qué mareo, dios. No me extraña que se tengan que sacar de la manga trucos de magia como el 3D para que la peña vaya al cine. Entre lo que la gente se descarga (¡cabrones!) y el poco tiempo libre que tenemos con la mierda esta de que los fines de semana solo tengan dos días, no da para nada.


Pero qué guay es ir al cine... Me encantaba cuando empezaba la sintonía de Moooooovierecord, y nos poníamos como locas a cantar sin ningún tipo de reparo. Nunca olvidaré el día en el que mi hermana lo estaba cantando a grito pelao y se acabó la música y ella seguía ante el estupor silencioso del resto de la sala. Me meo...


Ojalá pasaran cosas como éstas que os envió, aunque fueran de vez en cuando, para que nos animáramos todos un poco más a ir al cine y así evitar que acaben cerrando las salas, que es lo que acabará pasando...



Dedicado a ti, hermanita...